
Era Jueves de Feria, y aquello era todo un apoteósis, la Chiqui de Jeré y Pepe el trompeta eran los encargados de amenizar la velada, en aquel momento, ambos estaban en pleno apogeo musical, y sus éxitos de la temporada habian hecho que en esa noche compartieran cartel y que la caseta estuviera hasta las mismas trancas de público.
Sobre las 12, solian arrancar las actuaciones, pero los artistas se iban pallá una horita antes a probar sonido, tomar algo o incluso a cenar, en el caso de que no lo hubieran hecho aún, bueno, pues la Chiqui a las 9 de la noche ya estaba allí.Se presentó con su marido, y la verdad es que formaban una pareja algo díspar; ella podía rondar facilmente los 150 kg. y el 1, 80, de altura, sin embargo el mario, ha sio la persona más parecida que he visto al muñequito del Monopoly, bajito, calvo y con bigote.
Teníamos una especie de reservadito cerca de la barra, donde el artisteo podía estar apartado del jaleo propio de una caseta de feria, y esa noche, me tocó a mi atender a la cantaora de Jeré y a su señor esposo.
El marío se pidió un poco de pescaito frito, ella sin embargo, se lió a pedir practicamente de to, la verdá es que no me extrañaba nada que su gula fuera tan sumamente enorme, porque pa mantener ese cuerpo no se puede estar ni mucho menos a jamon de york...En una de estas que iba y venía presencié una escena de estas que si te la imaginas, no llega a ser tan surreal como lo que tuve oportunidad de ver y oir en vivo y en directo.
Le arrimé dos tortillas, varios platitos de chacina, pimientos fritos y una bandeja de solomillo con una montaña de papafritas, se que suelo ser exagerao, pero allí habia una jartá de papas, palabrita, ya de paso, me quedé junto a la mesa por si les apetecía algo más, sin perder puntá y mirando de reojo todo lo que allí sucedía, porque tenía el presentimiento de que en cualquier momento allí se iba a formar algún numerito.
Y así fue, mientras ella degustaba unos pimientitos fritos, que comer eso por la noche es cuanto menos, un crimen, el pariente con disimulo cogío una papita de la bandeja del solomillo, luego cogió otra, y la que hizo tres saltó ella dando una voz y un acompasado golpe en la mesa...
-¡¡¡Como coja otra papa más, te arranco la cabeza, si quieres comé, lo pides!!!
Mi madre que estaba en la cocina salió meá a presenciar el numerito, y mis tías y mi tío desde la barra se llevaban las manos a la cabeza llorando de la risa, pa colmo, ella despues interpretó su famosa canción del "Me lo como to", y cada vez que repetía el estribillo asentíamos con la cabeza como diciendo:
-Ere capá de comerte hasta el toldo de la caseta empanao y a tu marío en adobo miarma...
Foto: Ojoalplato.com









